¿Dejarías un trabajo para cuidar tu salud mental?

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La salud mental es uno de los temas que más preocupan a la sociedad. Tras la pandemia y la incertidumbre de la crisis económica, el número de personas que sufren a nivel mental aumenta.

Sin embargo, dejar un trabajo para cuidar de ella puede estar mal visto. En nuestra sociedad abandonar un empleo sin tener otro es casi un sacrificio, no mucha gente se lo puede permitir y aquella que puede, vivirá con el estigma.

A nivel laboral nos han enseñado que debemos aguantar todo. Es normal tener un mal jefe o convivir en un ambiente insano. Todo esto está generando problemas de salud mental y estrés.

En 2020, la depresión fue la segunda causa de discapacidad en el mundo y la primera en México.

La precaria realidad hace que no tomemos esa decisión que, aunque legítima, es poco realista en ciertas circunstancias.

5 indicadores de que debes cuidar de tu salud mental

Muchos profesionales están viviendo o han sufrido un entorno laboral tóxico. Por ejemplo, mensajes a altas horas de la madrugada, necesidad de hacer horas extra sin motivo, jefes ineptos, maltrato verbal en el lugar de trabajo, sueldos bajos, poca estabilidad laboral y económica…

Todo esto se traduce en una somatización física del estrés y la presión. Es lo que conocemos como síndrome burnout, pero este puede tener varios grados, el mayor afecta física y emocionalmente a la persona y puede causar graves problemas de salud.

¿Cuándo debemos cambiar de empleo? ¿Qué síntomas nos alertan de ello?

  • Cansancio crónico
  • Preocupación constante por el trabajo
  • Incapacidad de desconectar
  • Problemas de sueño
  • Apatía

Esto puede derivar también en dolores físicos como dolor de cabeza, problemas de estómago, inapetencia y finalmente problemas de autoestima.

“Cuesta mucho dejar un puesto de trabajo. En primer lugar, por la inestabilidad y vulnerabilidad económica que supone tardar en encontrar otro de nuevo, pero además porque nos han enseñado a definirnos por lo que hacemos y no por lo que somos. Y, claro, si no tenemos un empleo sentimos que esto no habla bien de nosotros. Si no logramos ‘aguantar’ es que no somos suficientemente profesionales”

Lidia G. Asensi, psicóloga sanitaria del centro Cepsim en una entrevista para Smoda.

Cada persona tiene una línea roja y su capacidad de aguante dependerá solo de ella. Es importante que sepamos cuando la cruzamos o cuando estamos a punto de hacerlo para poder tomar medidas al respecto. El límite lo marca cada uno.

Puedes leer más sobre las señales de alarma aquí

Proyecto de vida

El trabajo nos define, siempre ha sido así. Pero últimamente la percepción ha cambiado. Ya no se vive para trabajar, sino que se trabaja para vivir.

Debemos pensar en nuestro proyecto de vida. ¿Qué queremos? ¿Cuál es nuestro objetivo? ¿Qué estamos dispuestos a aguantar y qué no?

Cuando nos encontramos en un momento tan duro es difícil planear cosas a medio plazo, pero buscar un objetivo o varios a corto plazo puede ser un aliciente para el cambio.

En estos casos, es importante definir qué queremos personalmente y qué deseamos profesionalmente.

También es importante analizar las señales o red flags de esa organización. Conociendo en detalle qué nos hizo enfermar, podremos evitarlo en futuros empleos.

Los psicólogos recomiendan dejar pasar un tiempo antes de empezar a buscar de nuevo, sin embargo, en algunas ocasiones eso no es posible.

Parece que, si no tenemos empleo no podemos elegir, pero eso no es verdad. Debemos saber y reforzar nuestra valía profesional y que eso se vea en nuestro currículum.

Puedes hacer varios ejercicios para reforzar la autoestima perdida en ese trabajo tóxico. Por ejemplo, un listado de logros, otro sobre qué te diferencia como profesional. Piensa en lo que destacarías tú de una persona que tuviera las mismas características y habilidades que tú.

Cuando la autoestima está tocada, vernos en tercera persona puede ayudar y mucho en la búsqueda de empleo.

¿Lo cuento en la entrevista?

Esta es una gran pregunta. Sigue existiendo en el mercado laboral un tabú con respecto a la salud mental. Muchas empresas ven como negativo haber priorizado la salud mental por encima del trabajo.

“La mayoría de las empresas aún tienen instaurada la idea de ‘no parar’, lo que hace que todavía se conciba como algo negativo que un candidato haya estado un año sin trabajar y dedicando su tiempo a analizar qué quiere hacer en la vida. Cuando alguien para y no lo hace para formarse o mejorar sus aptitudes laborales, la empresa puede tachar a este candidato o candidata como una persona poco resiliente, que es justo lo contrario de lo que se busca ahora. Las empresas quieren personas que sean capaces de aguantar altos niveles de presión y grandes volúmenes de trabajo”

Mara Aznar, psicóloga experta en recursos humanos y talent acquisition manager en atwork.

El sentimiento de culpa es uno de los síntomas tras abandonar el empleo. Muchos profesionales consideran que han fracasado y enfrentarse a la búsqueda de empleo así no ayuda.

Nuestra recomendación es que lo cuentes si crees que la empresa es empática y valora esa información. Si te sientes cómodo diciéndolo y si esperas que el reclutador no te penalice.

Cada vez hay más organizaciones que no estigmatizan el tema de la salud mental y ven con buenos ojos la priorización de uno mismo.

En la entrevista también podemos analizar si hay red flags por parte de la empresa y descartarla si creemos que se repetirá la misma historia.

Solo tú, como candidato, puedes decir que es lo mejor para ti.

Si ha llegado el momento, bien porque ya hayas superado la situación o quieras huir de una cultura tóxica, ahora es el momento de buscar empleo.

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