¿Cómo influye la expresión facial en las entrevistas?

expresiones_faciales

El lenguaje corporal es una de las formas de comunicación más importante y a la que no solemos prestar atención. Sin embargo, puede influir a la hora de asistir a una entrevista de trabajo.

El lenguaje corporal se compone de los gestos, posturas e inclusive movimientos de rostro y cuerpo, para transmitir emociones y pensamientos. A veces esos movimientos son conscientes y otras veces inconscientes.  

Los micro gestos ayudan a establecer un diálogo entre las emociones y el discurso y por ese motivo tiene tanto valor para los reclutadores, permiten decodificar cómo se siente esa persona, si está incómoda, si miente o si duda ante una pregunta. Las expresiones faciales forman parte del proceso de comunicación y suelen ser delatoras.

El psicólogo estadounidense Albert Mehrabian, menciona en Factorial HR que el 55% de nuestra comunicación tiene un origen no verbal (gestos, expresiones del rostro, postura corporal), otro 38% es para verbal (entonación de las palabras, ritmo del habla, timbre de voz) y el 7% restante es puramente verbal. De allí que un 93% de aquello que comunicamos sea de manera inconsciente.

Tras realizar un buen CV y aprobar ciertas pruebas, el momento de la entrevista es crucial para conseguir ese empleo que soñamos. Por ese motivo debemos ser conscientes de qué revelan nuestras expresiones faciales.

La primera impresión

La primera impresión se construye durante los 20 primeros segundos y suele ser difícil de cambiar, necesitas mucho tiempo para borrar ese impacto.

La mirada es relevante, contribuye a la formación de quién eres, si estás cómodo, si miras al reclutador o bien si rehúyes la mirada ante ciertas preguntas.

Y también dice mucho de ti la vestimenta, tu postura corporal y la seguridad con la que saludas. Todo ello contribuye a la idea que el reclutador se hará de ti.

El rostro no debe estar contraído, aunque sientas nervios tu rostro debe ser afable y sonreír. Los seres humanos reaccionamos de forma empática, así que tu sonrisa actuará como un espejo y ayudará al reclutador a relajarse también.

Contacto visual

Mirar a los ojos es un signo de confianza en nuestra sociedad. Es importante mantener el contacto visual con el reclutador y evitar desviar la mirada.

Solo cuando recordemos algo o proyectemos deseos de futuro nuestra mirada cambia de posición. Aunque esto parezca banal, hacia donde se dirijan nuestros ojos transmite información al gestor de talento.

Los micro gestos visuales también dan información y a esto se suma la postura corporal que le acompaña. Es importante que no se vea forzado, es importante que nuestro mensaje y nuestras expresiones vayan de la mano.

Expresiones faciales

Los análisis han demostrado que las expresiones faciales no son universales, sino que han evolucionado según la cultura y la sociedad, para mejorar la comunicación de las emociones en las interacciones sociales.

El rostro en sí refleja determinadas interpretaciones de la persona como, por ejemplo, si el reclutador hace alguna pregunta y el candidato responde asentando o negando con la cabeza. Si en estas respuestas se dan anomalías, esto podrá denotar inseguridad, miedo, ansiedad o falseda

Veámoslo en detalle, taparse la boca puede significar que la persona oculta alguna información; tocarse la oreja significa el bloqueo de palabras que se oyen; tocarse la nariz, podría indicar miedo, mentiras, enfado o molestia; rascarse el cuello, refleja la duda de lo que se dice y llevarse un dedo a la boca, podría connotar inseguridad.

No tiene porque ser así, a veces simplemente nos rascamos la nariz porque nos pica. Pero un movimiento constante o que se dé siempre con las mismas cuestiones delata cierta incomodidad que el reclutador no pasará por alto.

Si las miradas hablan, el tamaño de las pupilas puede delatarnos, ya que se puede ver si a la persona le agrada o no algo. En este caso, como personas no podemos hacer nada, no se puede ensayar la dilatación de las pupilas y en este caso hablo nuestro yo más sincero.

Al final nuestro cuerpo muestra con más detalle lo que pensamos que nuestras propias palabras. Por este mismo motivo, para el reclutador es revelador qué dice nuestra expresión sobre las condiciones o el trabajo que nos están planteando.

Si analizamos el resto del rostro, podemos ver que la posición de las cejas puede mostrar desconocimiento, ausencia de miedo o sorpresa. Puedes ensayar las respuestas ante un espejo o grabarte para ver cómo reaccionas a las diferentes preguntas.

No solo decimos con nuestras palabras, también, con nuestras actitudes y gestos. El lenguaje no verbal contribuye de una manera importante a nuestro discurso y permite al reclutador conocer en profundidad nuestros pensamientos a través de esas micro expresiones.

Aquí van algunos tips:

  • Los ojos son el espejo del alma. Así que ten en cuenta tus miradas, mira a los ojos al entrevistador y evita desviar mucho la mirada, ya que suele interpretarse como falta de transparencia.
  • Sonríe, es una forma de generar empatía con la persona que tienes delante.
  • Practica expresiones faciales neutras para que tu rostro no revele nada negativo de ti.
  • Intenta pensar bien la respuesta antes de decirla, de este modo será más fácil que tu expresión facial sea adecuada al mensaje verbal.
  • La postura corporal también es importante. Es necesario mantener una posición erguida durante la entrevista. Las manos pueden ayudarte a poner énfasis en algunos conceptos del discurso.

Estos consejos te ayudarán a prestar atención a la comunicación no verbal. Puedes conocer más en este artículo.

Lo importante es enfrentar la entrevista con seguridad y actitud. Si estás convencido de lo que cuentas, tu rostro apoyará esa afirmación y el reclutador verá que no hay incoherencia entre tu mensaje verbal y el no verbal.  Es el momento de practicarlo. ¡Suerte en la entrevista!

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.