Claves para tratar con un jefe tóxico

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Un mal jefe puede provocar la renuncia de un buen trabajador. Pero ¿cómo podemos tratarlos si no hay la posibilidad de renunciar? Hoy vamos a ver los peores jefes que existen y las claves para poder trabajar con ellos.

La realidad es aplastante: 3 de cada 4 trabajadores en Estados Unidos soporta a un mal jefe porque necesitan el dinero. A este dato se añade que el 62% de los encuestados por ResumeLab se quedaron en su puesto de trabajo por sus compañeros o porque les gustaba mucho lo que hacían.

Hay cosas que pueden inclinar la balanza para que te quedes en tu empleo, pero también debemos tener en mente que la salud mental cada vez tiene mayor importancia a la hora de mantener o no el trabajo.

Los peores jefes

Tom Gimbel, CEO de LaSalle Network, ha realizado una lista con los 5 peores jefes que existen. Vamos a verlos con detalle.

El Molinillo

Es un jefe que trabaja muy duro y exige lo mismo a sus colaboradores. Esto hace que se den situaciones tensas, ya que las expectativas son poco realistas y el trabajador realmente no sabe qué se espera de él.

Para poder enfrentarte a esta situación, es importante que le preguntes a él cuáles son tus objetivos a corto plazo. Hay veces que incluso es importante preguntar y cerciorarte de qué quiere diariamente.

Suelen ser managers que nunca están contentos y satisfechos con el trabajo de los otros.

El Fantasma

Son aquellos que nunca aparecen y no intervienen. No saben cuánto trabajo tiene el equipo, cuándo están disponibles y cuando no… Además, cuando hay un problema nunca puedes contar con este tipo de jefe.

Para poder sobrevivir a ese mandato es importante documentar esas desapariciones y pedidas de ayuda para que quede constancia. Si el problema va a mayores, es recomendable hablar con ostros superiores para pedir esa ayuda que nunca encontramos en él.

El Narcisista

Es el manager que solo piensa y actúa en propio interés, no por las necesidades y beneficios de su equipo.

Los halagos son su talón de Aquiles y es por eso que se recomienda alabar su trabajo e ideas si quieres congraciarte con él.

El cumplido puede ser la forma de poder pedir algo o proponer alguna idea. Por ejemplo, ¡qué buena idea!, ¿podrías poner algún ejemplo sobre esto?

El amigo

Este tipo de jefes priorizan socializar a realizar su trabajo de líder. Les importa mucho la relación con sus colaboradores y quieren siempre forzar lazos de amistad.

Con moderación no hay problema, pero si se pueden dar situaciones donde los límites no estén claros y te puedas ver envuelto en una situación incómoda.

Por ejemplo, si te pregunta mucho por tu vida privada o cuando necesitas que dé respuesta a un tema laboral y no se decida para no caer mal a nadie. En estos casos es importante decirle con respeto y de la mejor manera posible que hay un problema y se debe tomar cartas en el asunto.

El volcán

Es parecido al jefe molinillo, pero la clara diferencia es que explota de forma violenta cuando un empleado incumple algunas de sus normas u órdenes.

Esto puede deberse a tener poca confianza en su forma de liderazgo o a una excesiva necesidad de controlar lo que sucede a su alrededor.

Para evitar conflictos con ellos, es recomendable mantenerles al día de lo que estás haciendo y documentar tus tareas para que puedan revisar, si lo precisan, el avance de la tarea.

¿Cómo lidiar con ellos?

En el aparado anterior hemos dado algunas claves para lidiar con ellos, pero nos gustaría hacer más extensiva la lista de consejos.

Los jefes pueden hacer que vivas una mala experiencia diaria en el trabajo. La tensión hace que se viva todo con mayor estrés y pueda provocar síntomas de burnout o agotamiento emocional.

Si te lo puedes permitir, dejar el trabajo es una de las soluciones que puedes contemplar, pero no todos pueden renunciar al empleo que poseen.

Por ese motivo, aquí van 4 claves para poder lidiar con esa difícil situación:

  1. Documenta todo lo que haces y las respuestas que recibes. No se trata de grabar las conversaciones, pero sí dejar constancia que se han producido y tener las respuestas por correo electrónico. Envía correos para aclarar la situación y entender perfectamente qué te ha pedido y cuáles son los objetivos y prioridades de esas tareas.
  2. Comunica al área de Recursos Humanos la situación que se vive. No se trata de ir a quejarse, si no de encontrar a la persona adecuada para comentar qué se vive en el departamento. Si RR.HH. no lo sabe, difícilmente podrá mediar en este conflicto.
  3. Aprender a no tomártelo como algo personal. Sabemos que es difícil, pero muchas veces los comportamientos de estos jefes no tienen que ver con nosotros, no es algo personal. Así pues, practica mindfulness para intentar vivir la situación de manera diferente, relativizando y pensando que esto sucede en el entorno laboral y no personal.
  4. Técnicas de negociación. Hay algunas técnicas de negociación y ventas que te pueden ser de utilidad para manejar con más soltura estas tensiones. La comunicación también es clave, así que invierte tiempo en aprender a comunicar las cosas negativas y poner en práctica la escucha activa.

Estas claves pueden ayudarte a mejorar la forma en la que vives laboralmente. Sin embargo, si esta tensión se mantiene a largo plazo es mejor empezar a replantearte buscar una nueva oportunidad laboral.

El costo de un mal ambiente laboral deja mella en la salud y si algo hemos aprendido de la pandemia, es que la salud es una prioridad.

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3 comentarios en «Claves para tratar con un jefe tóxico»

  1. Gracias se los agradezco he conseguit trabajo aquí desde hace más de 10 aňos. Siempre consigo algo aunque ya tengo 54 aňos. Pero siempre se los agradecere.

  2. El hecho que establezcan la edad de los postulantes para mostrársela a las empresas solo produce discriminación y mas discriminación en un país que abusa en las contrataciones, por salarios, por condiciones, etc. Mal

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